| Morales
obliga a las petroleras extranjeras a renegociar sus contratos
El líder boliviano
anunció la nacionalización de los hidrocarburos
El Norte / Valladolid
Una de las primeras iniciativas que asumió el presidente
boliviano Evo Morales en su estreno como mandatario fue la
nacionalización de los hidrocarburos el 1 de mayo,
rodeado de militares que tomaron un campo de gas del que son
socios la brasileña Petrobrás, la hispano-argentina
Repsol YPF y la franco-belga TotalFinaElf.
Tras una semana de protestas y amenazas, las empresas afectadas
y sus gobiernos asumieron que no les quedaba más remedio
que negociar para tratar de salvar al menos parte de sus inversiones
y beneficios.
El proceso fue largo, tenso, opaco, salpicado de declaraciones
contradictorias y con incidentes que llevaron a muchos a pensar
que el acuerdo era imposible. Pero finalmente, en octubre,
cuando faltaban minutos para que terminara el plazo de 180
días dado a las petroleras para firmar los nuevos contratos,
Morales se pudo fotografiar con los ejecutivos de las multinacionales
que suscribieron su acatamiento a la nacionalización.
Pese a las versiones de que cosechó menos de lo que
prometió en mayo, fue el principal triunfo político
de Morales en el 2006 y se reflejó de inmediato en
las encuestas.
En febrero, tras llegar al poder, Morales tenía el
79%de apoyo, en mayo subió al 81% y luego cayó
todos los meses, hasta el 50% en octubre, tras una batalla
con armas y tacos de dinamita de dos sectores mineros que
le apoyaban, que dejó 16 muertos y 60 heridos.
Estados Unidos, Europa y países suramericanos han manifestado
preocupación por el aumento de los cultivos de coca
en Bolivia, que en buena parte terminan convertidos en cocaína,
sin que les satisfagan las promesas del gobernante boliviano
de que combate el narcotráfico.
Morales llegó al poder como líder de los sindicatos
de cultivadores de coca, de los que sigue siendo presidente
Sus críticos le acusan de gobernar sólo para
el sindicato de sindicatos que es su partido, el Movimiento
al Socialismo (MAS), en vez de todo el país, y él
replica que representa a las mayorías indígenas
y campesinas que han sido marginadas y humilladas por siglos,
y que en su favor va a «refundar Bolivia».
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