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La
llegada al poder de Hamas agrava
aún más el conflicto de Oriente Medio
José Vericat/ Jerusalén
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| Abbas y Haniya donan sangre
en el hospital de Gaza / K. Hamra-ap |
La llegada al poder en la ANP del movimiento islámico
Hamas ha agravado el conflicto con Israel y ha dado lugar
a un boicot internacional que ha sumido a los territorios
palestinos en una de sus peores crisis. La presencia de Hamas
a la cabeza de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) supone
una radicalización de los organismos oficiales palestinos
con respecto a Israel.
El movimiento islámico mantiene el principio al que
la Organización de la Liberación de Palestina
(OLP) tuvo que renunciar antes de comenzar a negociar la paz
con Israel: la negativa a reconocer el derecho de Israel a
existir. Mientras que la OLP mantuvo esa postura por razones
nacionalistas, Hamas lo hace principalmente por motivaciones
religiosas, en base a que considera patrimonio islámico
el terreno en el que Israel existe. Asimismo, Hamas es considerada
una organización terrorista por Israel, Estados Unidos
y la Unión Europea (UE) al ser responsable de decenas
de atentados suicidas contra la población civil israelí.
Por estas dos razones Israel, Estados Unidos, la UE y la ONU,
entre otros, se niegan a tratar con Hamas, lo que supone un
obstáculo para alcanzar un acuerdo de paz entre palestinos
e israelíes. Al aislamiento político que ha
sufrido la ANP, desde la investidura del Gobierno de Hamas,
se suma el boicot económico, principalmente por parte
de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos, que ha
conseguido sumergir a Cisjordania y Gaza en una grave crisis
financiera que amenaza con provocar el colapso de la sociedad
palestina.
Desde la llegada al poder de Hamas el pasado mes de marzo
y hasta la fecha, el movimiento islámico ha sido incapaz
de encontrar una fuente de ingresos que le permita reunir
mensualmente los 100 millones de euros necesarios para pagar
los salarios de los 165.000 funcionarios palestinos de la
ANP. La suspensión de la financiación se suma
al asedio de ambos territorios por parte del ejército
israelí que mantiene desde hace ya más de seis
años a sus habitantes palestinos, en particular en
Cisjordania, prácticamente encarcelados en sus ciudades.
Gobierno de unidad
Entretanto, Hamas y Fatah, que perdió el poder en las
elecciones del mes de enero y que lidera el presidente palestino,
Mahmud Abbas, parecen haber fracasado definitivamente en su
intento de alcanzar un acuerdo para formar un Gobierno de
unidad nacional con el que intentar superar el asedio internacional.
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