MUNDO

POLÍTICA LATINOAMERICANA

· Emerge la izquierda en Latinoamérica [>>]

· Fidel Castro delega en su hermano Raúl [>>]

· Pinochet falleció sin saldar sus cuentas con la Justicia [>>]

· Morales obliga a las petroleras extranjeras a renegociar sus contratos [>>]

· En pocas palabras [>>]

IRAK

· La masacre que no cesa [>>]

· Un año decisivo en el enjuiciamiento del ex dictador, condenado a muerte [>>]

· Bush admite que EE.UU. no está ganando la guerra y se replantea su estrategia [>>]

· Gates sustituye a Rumsfeld en el Pentágono tras la derrota del Partido Republicano [>>]

· En pocas palabras [>>]

ORIENTE MEDIO

· Israel siembra el horror en el Líbano [>>]

· La llegada al poder de Hamas agrava aún más el conflicto de Oriente Medio [>>]

· Tel Aviv abandona su proyecto unilateral y pretende negociar [>>]

· En pocas palabras [>>]

SUCESOS

· Las viñetas de Alá [>>]

· Benedicto XVI caldea los ánimos con un discurso pronunciado en Ratisbona [>>]

· Londres investiga la muerte de un ex espía ruso en extrañas circunstancias [>>]

· Arrestado un camionero de 48 años, acusado del asesinato de cinco prostitutas en Ipswich [>>]

· En pocas palabras [>>]

 

 

Londres investiga la muerte de un ex espía ruso en extrañas circunstancias

Litvinenko, contaminado con polonio 210, acusó en una carta póstuma al presidente Putin de su envenenamiento

Marta Castillo Agencias/Valladolid-Londres

Alexander Litvinenko, días después de su envenenamiento. / ap

Las extrañas circunstancias de la muerte del ex espía ruso Alexander Litvinenko, antiguo colega de Vladimir Putin en el KGB y a la postre uno de sus más acérrimos críticos, que fue envenenado con polonio 210, tuvo una especial resonancia en la política internacional. El propio ex agente acusó en una carta póstuma al presidente ruso de su envenenamiento, sumándose así a las anteriores denuncias por el asesinato en octubre de otra detractora de Putin, la periodista Anna Politkóvskaya, y cuya muerte investigaba el ex espía envenenado.

Alexander Litvinenko fue envenenado el 1 de noviembre y falleció 24 días después. Mucho se ha escrito sobre los misterios que rodean la muerte del ex agente ruso. Familiares y amigos centraron sus sospechas sobre un desconocido Andréi Lugovói, ex oficial de los servicios secretos rusos que ahora dirige una agencia de guardaespaldas en Moscú dedicada a reclutar reciclados agentes del viejo KGB. Pero las investigaciones apuntaron a más personas como sospechosas de este caso. Andréi Lugovói y Dmitri Kovtún, dos empresarios y ex agentes secretos, fueron las dos personas que se reunieron con el ex espía ruso en el bar del hotel Millennium de Londres el día que el ex espía comenzó a enfermar.

Ese mismo día, Litvinenko comió en un restaurante, cercano al hotel Millennium, con Mario Scaramella, un profesor italiano, especialista en cuestiones de seguridad y espionaje, quien le facilitó nombres de las personas que podrían estar involucradas en el asesinato de la periodista rusa.

La policía centró sus investigaciones en las reuniones mantenidas en estos dos lugares, pues se detectaron bajos niveles de radiación en los cuerpos de siete empleados. Días después, Scotland Yard desvió sus investigaciones.

Focos radiactivos
La Fiscalía de Hamburgo anunció el inicio de una investigación para determinar si Dmitri Kovtún podía estar involucrado en el crimen. Los expertos señalaron que Kovtún había dejado restos de polonio en varios lugares durante su visita a Hamburgo. Días más tarde, Scaramella también dio positivo en los análisis.

La radiación comenzó a extenderse y con ella las investigaciones. Dos policías británicos dieron positivo en unas pruebas de radiación con polonio 210. En Londres también se hallaron rastros radiactivos en varios inmuebles. Rastros radiactivos se encontraron en dos aviones de British Airways. Fue entonces cuando la Fiscalía General rusa decidió abrir un expediente penal por la muerte del ex coronel de los servicios secretos.