|
INAUGURACIÓN
EL
DIRECTOR JUAN JOSÉ CAMPANELLA INAUGURA
LA SEMINCI CON 'LUNA DE AVELLANEDA'
La
'familia' cinematográfica de Campanella
intenta recuperar el club la 'Luna de Avellaneda'
para el barrio. Buenos Aires es el escenario
y una causa común, el motor de la película
inaugural
V. M. N.
VALLADOLID
 |
| Ricardo Darín y José Luis López Vázquez, en un fotograma de 'Luna de Avellaneda'. / EL NORTE |
Caras familiares, barrios bonaerenses, deje nostálgico que va en el carácter nacional y en la coyuntura que vive el país, son algunas de las constantes de las últimas creaciones del director argentino Juan José Campanella. En esta ocasión, el que ya ganara una Espiga de Plata por 'El hijo de la novia', vuelve a Valladolid para inaugurar el festival.La 'Luna de Avellaneda' es un club, un centro de encuentro, de vida, de entretenimiento para el barrio. Del esplendor de 1959 pasamos a la desastrosa situación actual. Un gimnasio con goteras y un bufé ruinoso son dos de las iniciativas que sostiene la comisión directiva para evitar el cierre. Las deudas municipales son una amenaza y hay que movilizarse si no quieren afrontar la definitiva clausura. Con menos socios cada vez, los que quedan se ven obligados a decidir si lo venden para construir un casino. Ricardo Darín, actor fetiche del director, es uno de los protagonistas (Román Maldonado) de esta historia coral y comparte de nuevo reparto con Eduardo Blanco. Otros rostros familiares al público argentino por sus trabajos televisivos, como Silvia Kutica, Daniel Fanego y Valeria Betuccelli, aparecen en 'Luna de Avellaneda'. Diez semanas duró el rodaje que ha coproducido España. Campanella hace de la defensa del club una metáfora, «sirve de espejo de la realidad argentina. El guión ha sido modificado muchas veces, sobre todo por la crisis brutal del año pasado y por esta razón retrasamos el rodaje. Los cambios han sido sociales en mi país donde hemos asistido a un cambio general del guión: gente con estudios universitarios recogiendo basura, gente cuestionándose su historia para dar de comer a sus hijos». Campanella interpreta las consecuencias de la crisis como la pérdida de la seguridad de la clase media, «la cuota de seguridad, la que les hacía ver el hambre como algo lejano, se ha desvanecido: está ahí mismo. La clase media de la que hablo en mis películas forma un todo social de pobreza».
|