CIERRE
CON SORPRESA
Javier
Bardem recibió el aplauso de la noche
al recibir el premio otorgado a su madre, la
actriz Pilar Bardem Juan José Campanella,
Saverio Costanzo, Leonardo di Cesare y Mohammad
Bakri subieron al escenario del Calderón
ANGÉLICA
TANARRO VALLADOLID
UN SÁBADO
DE CINE
 |
| Carlos
Roldán, director de El Norte de Castilla
entrega el premio de Tiempo de Historia
a Phil Grabsky. Debajo a la derecha, Saverio
Costanzo junto a Mohammad Bakri. El Gran
Wyoming, en el patio de butacas. A la izquierda,
Christophe Barratier. / HENAR SASTRE |
El Festival se guardaba una sorpresa para el final.
La presencia en la gala de clausura del actor
Javier Bardem, con la misión de recoger
el premio de interpretación otorgado a
su madre, Pilar Bardem, por su papel protagonista
en 'María querida'. El aplauso que recibió
cuando la presentadora Cristina García
Ramos anunció su nombre en el escenario
del Teatro Calderón acalló incluso
el ligero pateo que, al igual que había
ocurrido cuando se anunció el premio de
interpretación a Ricardo Darín,
había sonado de fondo a los primeros aplausos.
Bardem, más nervioso que si el premio fuera
suyo, obedeció a su progenitora -que se
encontraba actuando en Las Palmas- en los agradecimientos
de rigor, en especial «a María Zambrano,
y a todas las mujeres republicanas que lucharon
por la libertad y la libertad de todas».
Y las palmas fueron aún más cerradas.
También Campanella, director de 'Luna de
Avellaneda', había comprobado el aprecio
del público al recoger el galardón
en nombre de su actor fetiche. Su compatriota,
Leonardo di Cesare, apenas podía sujetar
los nervios cuando Gonzalo Miró le entregó
el premio que recuerda a su madre, la directora
Pilar Miró, y que distingue el primer largometraje
de un director novel. Di Cesare, autor de 'Buena
vida-Delivery' recordó su origen español
y la oportunidad que el Festival le ha brindado
para venir por primera vez a España.
También
estaba para recoger su Espiga de Plata por 'Domicilio
privado' el director italiano Saverio Costanzo,
que subió al escenario con el protagonista
de su filme, Mohammad Bakri. Éste hizo
votos por que la población palestina
«siga el ejemplo de resistencia del personaje
que hago en la película», lo que
le valió una fuerte ovación. La
Espiga de Oro sí tuvo receptor vicario,
aunque en esta ocasión la ceremonia prescindió
de entregar los premios cuando no estaban sus
protagonistas. En nombre de Kim Ki-duk recogió
el galardón, de manos de Robert Guédiguian,
Enrique González, de Alta Classics. Tanto
Cristina García Ramos como el presentador
oficial de la Seminci, Gary Piquer, emplazaron
al público para las bodas de oro del
Festival que se celebrarán el año
próximo y para las que el alcalde anuncia
una celebración especial. El director
de la Seminci, Fernando Lara, apuntaba la posibilidad
de un ciclo con todas las Espigas de Oro del
certamen. Fue antes de que el director Christophe
Barratier presentara 'Los chicos del coro' su
primer y aplaudido filme.