| EL
HOMENAJE
IMANOL
URIBE
«VER ESTE
CICLO HA SIDO COMO IR AL PSICÓLOGO»
Imanol uribe
cumple ese año sus bodas de plata en
el cine desde que rodara ‘El proceso
de Burgos’. un matrimonio en el que
ha habido «de todo, como en cualquier
otro», pero que mantiene la pasión
para llegar a las de oro
TO
Santiago Martín. Valladolid
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| El
director vasco Imanol Uribe, a quien la
Seminci dedica este año un ciclo./
Gabriel Villamil. |
Trece
películas, una sesión de prácticas
y otra de cortometrajes. La Seminci ofrece la
oportunidad de revisar la filmografía completa
de Imanol Uribe. Algo que ni el propio director
había hecho hasta que el festival vallisoletano
decidió ofrecerle este homenaje.
–¿Cómo ha sido preparar
el ciclo y revisar toda su obra, volver la vista
atrás hasta los inicios?
–Cuando me llamó Fernando Lara me
sentí halagado, pero preparar el ciclo
es también una gran responsabilidad, por
la intensidad con que lo hace la Seminci.
–¿Le costó asumir
esa responsabilidad?
–Ha sido casi como sentarse en el diván
del psicólogo; de hecho al principio casi
me arrepiento. He tenido que volver a ver todas
mis películas, cosa que con algunas no
había hecho. Pero me ha valido para reflexionar.
He podido apreciar muchos matices, realizar una
completa catalogación de mi trabajo.
–¿Qué impresión
produce repasar la propia obra quince o veinte
años después de su gestación?
–Volver a ver mis películas me ha
hecho cambiar la valoración de alguna;
me parece que unas han resistido mejor que otras
el paso del tiempo, y han ganado con el mismo.
Otras no lo resistieron.
–Y en ese repaso, ¿alguna
se le ha caído, le ha hecho pensar ‘me
gustaría cambiar esto’?
–¡Uf! En el libro que ha escrito Javier
Aguirresarobe hay un capítulo que se titula
‘Mejor olvidarla’ (el dedicado a la
película ‘Adiós, pequeña’),
así que calcule…
–¿Y las prácticas
de la Escuela?
–Esas no las he visto, y creo que no quiero
verlas.
–Entre las que se han mantenido
bien estarían…
–Sin duda, ‘El proceso de Burgos’.
–’La muerte de Mikel’
creo que tampoco ha perdido un ápice de
su valor, aunque quizás en su momento resultara
más arriesgada que ahora.
–También se ha mantenido, aunque
quizás hoy inspire otras lecturas, distintas
a las que tuvo en su momento.
–Usted cumple sus bodas de plata
con el cine, si contamos a partir de ‘El
proceso de Burgos’. ¿Cómo
ha sido ese matrimonio?
–Como todos, con cosas buenas y malas, pero
con ganas de seguir.
–¿Y de llegar a las bodas
de oro?
–Si el tiempo lo permite.
–Sus hijas son muy dispares, desde
‘El proceso…’ a ‘El viaje
de Carol’ pasando por ‘Días
contados’, ‘Bwana’ o ‘El
rey pasmado’. ¿En qué se ve
que son todas del mismo padre?
–Creo que el rasgo común es el interés
por la intolerancia, que se expresa de distintas
formas, en distintos momentos. Pero también
es verdad que cuando entro en un proyecto nuevo
me gusta moverme, alejarme del anterior. Ahora
estoy trabajando en ‘La princesa de Éboli’.
–¿Irá en la línea
de ‘El rey…’?
–No, no tiene corte de comedia.
–¿Le gustaría decir
algo a quienes vayan a ver su ciclo esta semana?
–No creo que deba hacerlo; son obras acabadas,
hechas y lanzadas al mundo para que se vean, y
yo no debo ya añadir nada más.
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