|JONATHAN
DEMME| DIRECTOR DE 'EL MENSAJERO DEL MIEDO'
«Hay que cuestionar
a los líderes»
Jonathan Demme (Nueva York, 1944) estrena el
próximo 12 de noviembre en españa
‘el mensajero del miedo’, ‘thriller’
fuera de concurso que ayer presentó en
el festival
SONIA
QUINTANA / VALLADOLID
 |
| El
director Jonathan Demme posa ante el cartel
de ‘El mensajero del miedo’.
/ gabriel villamil |
Acudió solo. Los semanistas albergaban
la esperanza de que alguno de los protagonistas
de ‘El mensajero del miedo’ (‘The
Manchurian candidate’) se dejase caer ayer
por Valladolid pero, como estaba previsto, no
fue así. Ni Denzel Washington, ni Meryl
Streep, ni Liev Schreiber.
Ninguno de los actores de este filme, que se presentó
ayer en Sección Oficial, aunque fuera de
concurso, compareció en la Semana Internacional
de Cine de Valladolid. Sí lo hizo Jonathan
Demme, su director, que, con 18 películas
en su haber, entre ellas ‘El silencio de
los corderos’ –por la que ganó
el Oscar al Mejor Director–, ‘Philadelphia’
o ‘Casada con todos’, habló
largo y tendido sobre cine y política;
mejor dicho, sobre política y cine.
Basada en la novela de Richard Condon, ‘El
mensajero del miedo’ recupera el argumento
del filme que, en 1962, con el mismo título
en inglés, estrenó John Frankenheimer
con Frank Sinatra como protagonista. 42 años
más tarde, la Guerra del Golfo da relevo
a la de Corea como telón de fondo de un
largometraje donde se habla sin tapujos de la
manipulación y la falta de escrúpulos
en la alta política.
En plena campaña electoral norteamericana,
Demme ha querido sacudir la conciencia de los
votantes. «Con los ojos de la nación
puestos en las presidenciales, pensé que
era el mejor momento para abordar el lado oscuro
de la política y las fuerzas que intentan
socavarla», explicó el cineasta,
quien desea transmitir a los espectadores la idea
de que «cuestionen a sus líderes
y se planteen las relaciones entre las multinacionales
y la clase política».
El director aseguró que no ha pretendido
atacar «ni a los republicanos ni a los demócratas»,
a ningún partido político, sino
«presentar una tercera opción».
La idea, compartida con los guionistas, era plantear
que el «comunismo global» está
siendo sustituido por multinacionales que se benefician
con la guerra, para lo que apoyan a uno u otro
candidato, en función de sus intereses.
Demme considera que los directores con películas
y documentales críticos al sistema norteamericano
solo «reflejan un movimiento creciente de
malestar social hacia Bush», que surgió
tras los ataques terroristas del 11 de septiembre
por la «parálisis social» que
provocaron.
«En Estado Unidos, la prensa ha tomado una
actitud demasiado blanda y Bush y el vicepresidente
Cheney han trabajado por silenciar a los medios
contrarios a sus políticas», añadió
el cineasta. Ante esta situación, el director
de ‘El mensajero del miedo’ alabó
el trabajo de Michael Moore, autor del documental
‘Fahrenheit 9/11’, ya que «está
haciendo mucho por llenar ese vacío crítico»,
que no cubren los medios de comunicación.
Respecto a esta situación, Demme ha asegurado
que la libertad de información es «una
herramienta para la democracia» y la labor
de los medios de comunicación debe ser
«cuestionar a sus líderes e investigar
lo que se hace mal».
En este sentido, aseguró que se siente
satisfecho de que en su país, una vez estrenada
la película, se haya denunciado en algunas
editoriales la relación entre el vicepresidente
Cheney y la multinacional Hulliburton y el afán
por lucrarse con la guerra.