|JUAN CASARES| PROYECTISTA DEL TEATRO CALDERÓN
«en un festival manda
el buen cine»
Si
seguimos con la vista el haz de luz que se dibuja
en las pantallas de la seminci, llegaremos a
uno de los lugares más mágicos
e importantes del mundo del celuloide, la cabina
de proyección
PABLO
GONZÁLEZ POSADA / VALLADOLID
Juan Casares es el operador del Cine Club de la
Fundación Municipal de Cultura durante
todo el año. En verano, se encarga del
cine al aire libre en el patio de San Benito.
Pero es durante esta semana cuando realiza la
labor que más le gusta, ya que en él
recae la responsabilidad de la proyección
de las películas que se exhiben en la sala
del Teatro Calderón. Desde la reinauguración
del espacio escénico, en 1999, Juan se
ha encargado de este trabajo. El montaje de los
rollos y la seguridad de una correcta visualización
están en sus manos.
–¿Qué importancia
tiene su trabajo en la Seminci?
–Preparamos las películas, ya que
estas vienen en trozos que debemos montar. También
somos los encargados del montaje de las cabeceras
de la Semana. Nuestro trabajo es crucial en cualquier
festival. Por mucha presentación que se
haga, si la calidad de la proyección no
es buena o no hay un encuadre y enfoque correcto,
la película no se verá bien. Lo
que manda en un festival es el buen cine.
–¿Resulta una labor complicada?
–Al principio puede costar, pero con la
práctica es sencillo. A pesar de eso, no
todo el mundo puede llegar a hacerlo.
–La cabina de proyección
del Calderón se convierte en su butaca
particular estos días. ¿Le da tiempo
a disfrutar de las películas?
–Sí que da tiempo a ver los largometrajes,
ya que solemos proyectarlas dos veces. En esta
cabina trabajamos dos personas, por lo que mientras
uno la monta, el otro puede permitirse verla tranquilamente.
Se ve muy buen cine en la Seminci.
–Con los años de experiencia
y el programa en la mano, ¿qué expectativas
tiene de esta edición?
–El festival de este año cuenta con
proyecciones de buenos directores. Por otro lado,
los ciclos resultan muy interesantes. En la Sección
Oficial, debido a que las películas se
estrenan en España, no nos da tiempo apenas
a probarlas, ya que llegan con el tiempo justo,
pero por la trayectoria de los directores a concurso
las expectativas son de ver muy buen cine.
–¿Ha habido alguna vez algún
error en la proyección de una película
durante la Seminci?
–Recuerdo que en año 2000, la película
‘Liam’ vino sin marcar de laboratorio.
Hubo un cambio de rollos y proyectamos antes el
cuarto que el tercero. Fue un pequeño jaleo,
pero la gente salió de la proyección
extrañada por los saltos temporales que
realizaba el director en la película.