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‘Der
Wald vor Lauter Bäumen’ (‘Los Árboles
no dejan ver el bosque’)
Nacionalidad: Alemania.
Dirección: Maren Ade.
Fotografía: Nikolai V. Graevenitz.
Intérpretes: Eva Löbau,
Daniela Holtz y Jan Neumann.
Duración: 81 minutos.
Sinopsis: Una joven profesora estrena
su primer trabajo en un instituto.
CON BUENA INTENCIÓN
M. A. V. valladolid
Las buenas intenciones, el entusiasmo a toda prueba
y el idealismo sin dudas no suelen servir de mucho
si uno no sabe emplearlos convenientemente. O lo
que es lo mismo, solo con el corazón no se
va a ninguna parte, también hace falta la
inteligencia para poder encontrar la salida a los
conflictos cotidianos.
La protagonista de ‘Los árboles no
dejan ver el bosque’, el primer largometraje
de la directora y productora alemana Maren Ade,
autora de varios cortos, tiene entusiasmo, pero
le falta todo lo demás. Con 27 años
y procedente del mundo rural, estrena su primer
trabajo en un instituto de la ciudad a mitad de
curso, lo que supone un primer obstáculo
para hacerse con los alumnos, ya adolescentes. Además,
no se relaciona con el resto de los profesores,
a los que se ha presentado como ‘un golpe
de aire fresco’, y rechaza incluso la ayuda
del único que se la brinda.
Paralelamente, su vida privada es un desastre, ya
que, pese a sus esfuerzos, no consigue hacer amistades
y frustra con el excesivo deseo de agradar cualquier
incipiente relación con la gente de su edad,
aunque sea con su vecina.
Así, poco a poco, se va deslizando por una
pendiente que le lleva directamente al precipicio
de la más absoluta soledad. Una situación
de la que no solo es incapaz de salir sino que siempre
elige el método equivocado para encontrar
el camino, hasta acabar creyéndose víctima
de la persecución colectiva que ella misma
ha generado.
Maren Ade va describiendo este descenso al particular
infierno de la protagonista a través de la
alternancia de fracasos en el trabajo y en la vida
personal, una sucesión de situaciones que
la joven profesora siempre resuelve mal y en las
que, cuando aparece el humor, está cargado
de ácida ironía.
En el momento en que ha dado todo por perdido y
hasta ha convertido su casa en un caos, la profesora
no parece tener mas solución que la huida.
Sin embargo, la que emprende al final trunca el
realismo de toda la película para ofrecer
un margen a la fantasía de un viaje junto
al bosque que nunca había conseguido ver
porque se lo ocultaban los árboles de la
carretera.
Película bien interpretada, especialmente
por la protagonista, Eva Löbau, no consigue
transmitir el conflicto que narra, pese a su indudable
interés, y llegar a los espectadores, que
la recibieron con indiferencia.
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