| ‘BINJIP’
(‘Hierro-3’)
Nacionalidad: Corea.
Dirección: Kim ki-Duk.
Guión: Kim ki-Duk.
Fotografía: Jang Seung-beck.
Música: Slvian.
Intérpretes: Lee Seung-yeon, Jae
Hee, Kwon Hyuk-ho, Joo Ji-mo
Duración: 95 minutos.
Sinopsis: Tae-suk, un indigente
lleva una vida espectral. Ocupa temporalmente
viviendas cuyos habitantes sabe que están
ausentes. Nunca roba ni ocasiona daños
en los hogares de sus involuntarios anfitriones.
26/10/2004
Crítica de Angélica Tanarro / Valladolid
Hay quien pretende ser original sin contar para
ello con nada más que ese deseo y consigue
un fuego fatuo, retórica vacía.
Hay quien simplemente lo es y nos regala una imagen
que sorprende y conmueve. La imagen puede ser
la de un atractivo joven, una versión corana
y zen de okupa ocasional, lavando a mano sobre
una de esas antiguas tablas de madera la ropa
interior de una desconocida, en cuya intimidad
se ha metido con la misma naturalidad con la que
saldrá de ella. Así es como Kim
ki-Duk construye a su héroe y lo instala
en una historia nueva, dulcemente apasionante.
Del pasado de Tae-suk (el actor Lee Seung-yeon)
sabemos poco, quizá porque siguiendo enseñanzas
orientales lo que al director le importa es contarnos
el ahora de sus personajes, y porque el director
–galardonado en Venecia con el León
de Plata a la mejor dirección por este
filme y presente en las carteleras vallisoletanas
con ‘Primavera, verano, otoño, invierno...
y primavera’– le interesa contar no
a lo largo, sino hacia adentro. En su apuesta
por el cine, su historia –al fin una historia
de amor y libertad– apenas tiene diálogos,
como tampoco su otra película vista en
España. ‘Bin-Jip’ no los necesita,
como tampoco necesita recurrir a efectos especiales
ni a estridencias de montaje.
Es cine casi mudo de planos sostenidos, apto para
quienes estén dispuestos a detener la mirada
y dejarse llevar sin impaciencia. Hay en la sencillez
y naturalidad con la que Kim ki-Duk maneja la
cámara y la historia algo preciosista,
como si destapara el argumento con el cuidado
que ponen algunas personas en no rasgar el papel
de seda que envuelve los regalos.
EL
HERMOSO DISCURSO DE LOS SILENCIOS
El director coreano Kim Ki-duk ('Primavera, verano, otoño, invierno....primavera') ha iniciado este año en Cannes su proyección mundial al lograr el León de Plata al mejor director por 'Binjip', una historia que combina a partes iguales buenos sentimientos y mejor gusto. Con apenas diálogos, el director asiático relata un cuento romántico de final feliz, tan hermoso como bien rodado. Los dos protagonistas de 'Binjip' vagan por casas vacías en silencio, espacios que no dejan de susurrar la poesía de lo que fueron vivencias y emociones calladas.
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