| El
aumento de agresiones reabre el debate sobre la violencia
en las aulas
la Junta prepara medidas para reforzar la
autoridad de los profesores
J. M. L / Valladolid
| PONFERRADA |
Una menor acusa a tres compañeras
El caso más grave de supuesto acoso escolar se
registró en Ponferrada el 1 de noviembre. Una alumna
de trece años del Instituto Virgen de la Encina
denunció que tres compañeras la habían
agredido y sufrió la rotura de la tibia, el peroné
y el tobillo. Sus padres denunciaron los hechos en el
Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número
6 de Ponferrada. El Consejo Escolar del centro sancionó
con cinco días lectivos sin clase a las tres alumnas
denunciadas. · Palencia:
La Fiscalía de Palencia no ha hallado indicios
de acoso escolar en el caso de una adolescente de 16 años
cuyo padre denunció el pasado 21 de octubre ante
la Policía que su hija era objeto de vejaciones,
insultos y amenazas por parte de varias compañeras
del Instituto Victorio Macho, y de alumnas de otro centro
docente. · Valladolid: La
madre de un niño de 11 años, alumno del
colegio Tierra de Pinares de Mojados, denunció
que su hijo ha sido objeto de acoso por parte de sus compañeros.
El juicio de faltas se celebrará en Medina del
Campo. |
Los casos de agresiones sufridas por alumnos y profesores
en todo el territorio nacional –algunas grabadas con
teléfonos móviles y colgadas en Internet–
han puesto sobre la mesa el problema de la violencia en las
aulas. Según la Junta de Castilla y León, los
colegios e institutos de la comunidad registran una media
de 184 incidencias que se salen de los cauces habituales de
convivencia, de las que más del 92% son comportamientos
tipificados como leves. El 7% fueron casos de violencia menos
graves –fundamentalmente entre compañeros–,
y solamente el 0,5% –44 casos el curso pasado–
pueden considerarse como acoso escolar grave. Con estos datos,
y dado que la población escolar supera los 350.000
alumnos, el Gobierno regional considera que la situación
en la comunidad no puede considerarse «alarmante».
La mayor preocupación se centra en los cerca de tres
mil alumnos que reinciden en estos comportamientos.
Desde los sindicatos se reclama «tolerancia cero»
ante este problema, y para la Federación de Trabajadores
de la Enseñanza de UGT, la educación en valores
es fundamental para el desarrollo integral de los alumnos
y evitar problemas de convivencia, y cree que muchas familias
están trasladando su responsabilidad en la educación
de sus hijos a la escuela. Para la Confederación Católica
Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa),
la raíz de este problema está en «la pérdida
de autoridad por parte de los profesores y la falta de disciplina
en las aulas».
Al calor de este debate, el PP ha llegado a plantear la posibilidad
de tipificar el acoso escolar como delito en el Código
Penal.
La Consejería de Educación presentó en
noviembre el borrador de un decreto para reforzar la autoridad
del profesor en materia disciplinaria, sancionar las conductas
inadecuadas y acortar los plazos de resolución de los
expedientes disciplinarios. En relación con los derechos
y deberes de los padres, el decreto quiere que las medidas
disciplinarias vayan siempre acompañadas de medidas
reeducadoras de cumplimiento en casa, para «romper la
línea continua que lleva de la mala educación
y la falta de respeto, al maltrato, el acoso y la agresión».
Entre las novedades de este curso escolar destaca la implantación
del llamado coordinador de convivencia, para tratar de resolver
los conflictos escolares sin necesidad de recurrir, en la
medida de lo posible, a la vía disciplinaria. De momento,
76 institutos de Castilla y León cuentan con esta figura,
pero a partir del próximo curso serán ya todos.
Entre el 70% y el 80% de estos conflictos se produce en los
los institutos, entre alumnos de doce a quince años.
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