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Enero
dio paso a una salida de legajos
de Salamanca que aún no ha concluido
La Generalitat catalana espera recibir otras
1.600 cajas de documentos del Archivo Nacional de la Guerra
Civil
S. E./ Valladolid
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| Los operarios sacas las
cajas del Archivo. / R. Gómez |
En la madrugada del 19 de enero, aún de noche, salieron
del Archivo Nacional de la Guerra Civil de Salamanca 499 cajas
con documentos incautados por el Ejército franquista
con destino a la Generalitat de Cataluña.
Cien agentes de la Policía Nacional protegían
el ir y venir de los operarios con los paquetes de papel,
en un despliegue policial que levantó ampollas en el
Ayuntamiento de Salamanca y en la Junta, diseñador
por el subdelegado del Gobierno y ex alcalde socialista, Jesús
Málaga, que en su día plantó cara a Felipe
González cuando negociaba con Jordi Puyol el retorno
de los documentos.
Lo que en un principio se trataba de una devolución
exclusiva a Cataluña ha abierto el camino a otras reclamaciones,
de instituciones y particulares, que apelan al principio de
igualdad para recibir el mismo trato que el Gobierno catalán.
Las 499 cajas de enero fueron las primeras que salieron rumbo
a Barcelona, pero todo apunta a que no serán las últimas.
La Consellería de Cultura de Cataluña anunció
en 29 de octubre que espera recibir otros dos millones de
documentos, que embalados suponen 1.600 cajas más.
Días antes, el Tribunal Constitucional rechazó
el recurso planteado por el PP contra la ley que ampara la
salida de documentos del Archivo de Salamanca, aunque permanecen
‘vivas’ otras actuaciones judiciales promovidas
por La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de
la capital charra. El PSOE ha exigido a la consejera de Cultura
y Turismo, Silvia Clemente, que dé razones en las Cortes
sobre la contratación de un bufete para estos trámites
judiciales y el coste de los servicios del abogado elegido.
Unas explicaciones que esperan en el listado de asuntos pendientes
de la Cámara autonómica desde hace meses.
La situación creada en Salamanca con el Archivo no
ha sido cómoda para los socialistas de Castilla y León.
Días antes de las elecciones que dieron la victoria
a Zapatero, los procuradores del PSOE habían apoyado
una iniciativa en las Cortes en defensa de la unidad del Archivo.
El secretario regional, Ángel Villalba, reconoció
que si la decisión de sacar documentos hubiera sido
del Gobierno y no del Parlamento se habrían opuesto.
Aún así, ha defendido que el Ejecutivo de Zapatero
revitalizará el Archivo y lo convertirá en un
gran Centro de la Memoria Histórica.
Unamuno
El conflicto del Archivo de Salamanca ha ‘resucitado’
en la ciudad de la que fue rector de su universidad al pensador
Miguel de Unamuno. Primero, el Ayuntamiento colgó una
pancarta en el balcón de la casa consistorial contra
el Gobierno de Zapatero con la célebre frase del ‘Venceréis,
pero no convenceréis’, con la que Unamuno se
encaró con el militar franquista y fundador de la Legión,
Millán Astray. 44 nietos y bisnietos del pensador exigieron
al alcalde salmantino, Julián Lanzarote, que retirara
la pancarta, alegando que el abuelo «se estremecería
en su tumba» si oyera cómo se usa su pensamiento
contra la devolución de documentos confiscado por el
ejército franquista. El pasado 28 de diciembre, el
PP rechazó en el Ayuntamiento restituir a Unamuno como
concejal de la ciudad, cargo del que se le desposeyó
en 1936 para desagraviar al «glorioso ejército
salvador de España».
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